expr:class='"loading" + data:blog.mobileClass'>

martes, 3 de mayo de 2016

Storyteller

Primera parte.

Era un 16 de abril a las 23:23 mi perro se estaba rascando y todavía no podía dormir, algo bastante normal en mi vida. Estaba jugando videojuegos que tenía en mi teléfono celular cuando recordé que mi madre me había enviado un mensaje diciéndome que  iba a quedarse en la casa de su novio, algo que ya estaba suponiendo que sucedería  dado a que era bastante tarde y él vivía como a 21 kilómetros de nuestra casa. Mi madre es una señora de 46 años quien se encontraba con 14 semanas de embarazo, para mi eran simples tres meses y medio, o sea lo mismo. Su novio es un señor de 40 años, bueno 39, la verdad es que dentro de poco va a cumplir 40. Quizá se estarán preguntando ¿por qué una señora de 46 años está embarazada y tiene un novio de 40 años? Bueno, hace más o menos 9 años mí mamá se conoció con él en una clínica en donde trabajaban ambos, tiempo después él decide irse a vivir a otro país y 8 años después regresa, se contactan por una red social y vuelve a surgir el amor. Pero ese solo es el comienzo de esta historia.

Por cierto, mi nombre es Erick Wheel, tengo 19 años  y esta quizá sea otra aburrida historia de un joven universitario con una vida algo común en el siglo XXI.

He  pasado una hora jugando Mario Party en mi Nintendo ds, ya es la 1 a.m.  y no puedo dormir porque hay una fiesta como a 4 casas, debe ser el cumpleaños de alguien del barrio, la verdad es que no me importa, lo único que me importa en este momento es que llegue la señal de mi internet porque hace más de una semana que no recibo un correo, una notificación o algo parecido y no he podido ver  ni un Snap de la chica que me gusta, eso es lo peor. Lo único que me puede relajar  en este momento son las canciones de Ed Sheeran o las de Passenger, o quizá un cigarrillo pero no tengo uno, así que escucharé música.

Creo que soy uno de los pocos jóvenes que está un domingo a la 1:30 a.m.  en  casa, y no sé si es bueno o es extraño dado que la mayoría de mis amigos, por no decir que todos, me consideran un “alcohólico y chico de buen ambiente”. La verdad es que yo no me considero alcohólico ya que la última vez que estuve bebiendo terminé en el baño de un bar vomitando y dormido en una mesa. Debo aclarar que ese día no había comido antes y el bar era al aire libre así que la falta de nutrientes en mi sangre y en mi cuerpo combinados con dos litros de ron, tres botellones de cerveza, un poco de ginebra y el tremendo frío que tenía hizo que callera tendido en los brazos de Morfeo.
Alrededor de la 1:54 por fin mis ojos se estaban cerrando cuando suena What is love, una de mis canciones favoritas de Never Shout Never, eso hizo que pudiera dormir mejor.

Los lunes son el peor día que tengo en la semana para ir a estudiar en este semestre, tengo que despertar a las 5 a.m.   ir a la parada del autobús a las 6, llegar 15 minutos antes para poder fumar un cigarrillo y hacer los trabajos, si no los he hecho aún, para poder entrar a clase a las 7. Y si, si alcanzo a hacerlos.

Hoy, como raro, no me desperté a esa hora ya que estuve viendo Death Note hasta casi las 2 a.m , me desperté 30 minutos después por lo que mi día comenzó un poco mal. Por suerte mi mamá ya tenía el desayuno preparado y gracias a eso pude salir a tiempo. De camino a la universidad me encontré con una amiga de la infancia, Louis, con ella he estudiado creo que toda mi vida.

Cuando  era pequeño mi madre me inscribió al Binghel Billingüal School, allí es donde conocí  a Louis, cuando iba a entrar a la preparatoria mi madre me cambió de colegio debido a ciertos roces que mi familia había tenido con la directora del colegio, así que entré al Superior Binghel High School y coincidencialmente a Louis también la cambiaron a esa preparatoria. Tres años después me expulsan de la preparatoria por “rebelde” y “arrogante”, cosa que no le gustó para nada a mi madre. Sin embargo ella siempre me apoya en todo lo que hago o digo, bueno en la mayoría de ocasiones. Mi último año de preparatoria lo hice en el Saint John High School donde nunca me acoplé a las normas y a las personas de allí debido a que es una preparatoria católica, y soy ateo, o bueno eso es lo que creo. En Saint John conocí Lady, pero de ella hablaremos más adelante.

Al llegar a la universidad encendí un cigarrillo que me había regalado Louis en el autobús y me encontré con Valerie, una amiga de la universidad, ella también estaba fumando en el campus y empezamos a hacer un trabajo para la clase de hoy. Después de eso entramos a clase y cada quién para su casa.

La semana en la universidad no fue nada agradable, terminé debiéndole dinero a tres personas, Valerie, una tía abuela y  a su esposo. El martes tuve que hacer un video arte sobre prevención de transmisión sexual para un trabajo de la universidad, el miércoles, nada, solo estrés, ayer acostado en mi cama y también me arreglaron la conexión a internet en casa otro plus en mi semana. Sin embargo estuve demasiado estresado hasta hoy viernes que pasó algo genial, fuimos con John, mi mejor amigo de la Universidad, al casino y cada uno ganó aproximadamente 100 dólares después de tener tan solo 10 dólares, cosa que fue bastante grata ya que no perdí mi tiempo en ir hasta la universidad porque lo único que hicimos en la universidad fue “editar un documental” que no hemos hecho, cosa que me tiene muy preocupado. Después de eso tomé el autobús hasta casa mirando hacia la calle a través de la ventana y tarareando Stolen Dance de Milky Chance.


Al llegar a casa a las 3:00 p.m más o menos me encuentro con la pésima noticia de que no me habían dejado el almuerzo preparado, así que llamé y pedí una pizza personal en Papa John´s  de peperoni, mexicana, y pollo con extra queso acompañada de limonada. Después, mientras esperaba el pedido de la pizza, revise twitter, Snapchat, Facebook, y mi crush no se había pronunciado durante 15 días, o sea, el tiempo que estuve sin internet en casa. Al llegar el pedido mi mamá llama al teléfono, me dice que me tenía que preguntar algo y cuelga, 3 minutos después vuelve a llamar me pregunta que sus gafas estaban en casa, le digo que sí y cuelga.  Comí mi pizza y tomé una siesta de 7 horas, cuando desperté mi madre ya había llegado y había preparado fetuccini con atún y crema, cosa que me supera encanta, así que cené solo porque mi mama ya se había ido a dormir. Al final  de la noche solo vi algunos videos en internet, hice una reseña y me acosté  a dormir.