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domingo, 13 de diciembre de 2015

Amor de juventud (historia)


Algunas personas que conocemos a lo largo de nuestra vida llegan para quedarse y otras simplemente se van sin decir adiós.

Desde el primer momento en que te vi sentía que te tenía que conocer, conocerte de principio a fin. Recuerdo ese día en el que abrí mi chat de Facebook y te encontré conectada, te hablé y me respondiste de una manera bastante obvia (como a un desconocido). Al pasar el tiempo la conversación fue fluyendo, me contaste tus gustos y tus disgustos, tu fecha de cumpleaños, y recuerdo que de también me dijiste el sabor de tu helado favorito (super cursi), cada vez te conocía más. Un día te acompañé hasta tu casa y me contaste en qué pensabas estudiar apenas salieras del colegio (probablemente ya hayas cambiado de opinión) mientras más pasaban los días cada vez me gustaba más hablar contigo.
Bastaron sólo 15 días para darme cuenta que me gustabas, y un día sin pensarlo dos veces te lo dije. Sin embargo pensaba que teníamos que conocernos más para llevar una relación, el pensamiento fue mutuo. Después de pasar tres meses, o más,  me alejé de ti porque sentía que te ahogaba, no quería que pensaras ciertas cosas por mi actitud.

Nos dejamos de hablar por mucho tiempo. Me buscabas por todos los medios posibles y no te respondía, en realidad te ignoraba. (Mi gusto por ti fue momentáneo o eso pensé en ese instante de mi vida) Llegué hasta tal punto en el que te mandaba a la mierda, te ofendía, te trataba como a  mi empleada. Pero creo que eso no te importaba y me seguías buscando y hasta hoy  no sé  por qué lo hacías después de que te trataba de esa forma. Para esa época ya había pasado un año desde la primera vez que hablamos y la última  vez que lo hicimos fue el 31 de diciembre del 2013.

Después me echaron del colegio en el que estábamos y perdí todo contacto contigo, no volvimos a hablar en mucho tiempo, si nos veíamos éramos dos desconocidos, sin hablarnos, sin saludarnos.
Pasó un año y medio para que por cosas de la vida nos encontráramos. Ya no eras la misma. La niña juiciosa e inocente que un día conocí había desaparecido, te diste cuenta de la realidad, te abrieron las puertas a un mundo certero y no lo supiste controlar. Te quiero.

Si algunas personas se van y otras se quedan, creo que tú eres una de las que se quedan valentina,  quedaste marcada en mi vida y esto no lo voy a olvidar jamás.

El amor y la adolescencia  van de la mano, perdemos el encanto de muchas estrellas por fijarnos simplemente en la luna, ella era una de esas estrellas que la vida me había puesto en el camino y la dejé ir.
Atte.: @danijavmr